Todo lo que nos sucede en la vida tiene atada una emoción. A veces reímos, a veces nos ponemos tristes, a veces nuestra furia quiere acabar con el mundo.
Si no aprendemos a gestionar nuestras emociones podemos caer en un circulo de sufrimiento mental, del cual después es difícil salir.
El manejo de emociones no es que ignores lo que sientes, significa que lo vivas con consciencia, que escudriñes en esa emoción los porqués y encuentres la necesidad que quieres resolver fuera de ti mismo.
Las emociones son un regalo para crecer y por eso debemos escucharlas, desde este punto de vista no deberíamos hablar emociones buenas o malas, porque cada una tiene su propósito e información.
La cultura actual enseña que las emociones malas debemos ignorarlas y los pensamientos negativos y miedos ocultarlos, y que para estar “bien” o no ser estigmatizado en que “tu estas roto” o “Tú tienes un problema”, debemos mostrar o fingir que no sufrimos causa de estas. Es más, la solución es el pensamiento positivo, como si con solo pensarlo tu emoción se diluyera.
Cuando ocultamos las emociones terminamos guardándolas en nuestro cuerpo y comenzamos a padecer diferentes dolores y males porque no dejamos fluir esa energía.
Debemos aceptarlas, expresarlas adecuadamente, analizarlas y dejarlas que venga y se vayan. Debemos ser capaces de aceptarnos como somos: “Así me siento y me veo hoy y soy perfecta/o en mi imperfección
Libro Abraza tus emociones
El poeta Rumi escribio un hermoso poema con respecto de las emociones y como aceptarlas. Este poema se llama «la Casa de Huespedes»:

Finalmente, les aconsejo dos libros que a mi forma de ver permiten conocer y gestionar las emociones:
- Abraza tus emociones – Miedo, Rabia, Tristeza y Alegría (Rosalía Pérez González)
- Desapegarse sin Anestecia – Cómo fortalecer la independencia emocional – (Walter Riso)
- Inteligencia Emocional 2.0, Estrategias para conocer y aumentar su coeficiente – Travys Bradberry y Jerry Grives