Dejar ir así estes Amando – ¿Qué es el Apego Emocional y Cómo Aprender a Soltar?

El no aprender a desapegarte es el principal factor de la infelicidad. Desapegarse es el principal camino del crecimiento personal.

Uno de los primeros elementos que debemos identificar para iniciar el proceso de crecimiento personal es reconocer y lidiar con nuestros miedos; una de las formas en que se manifiesta, es a través del apego emocional o la co-dependencia. Este tema es uno de los más complejos y trabajados por la psicología, por lo tanto, no pretendo colocar aquí la guía definitiva del desapego, pero si marcar un sendero de inicio.

Lo primero que debemos saber es que todos hemos pasado en algún momento de nuestras vidas por situaciones temporales de apego; o en este momento nos encontramos en esta situación y aún no lo reconocemos. Por ello, no debe tomarse como algo que le pasa a algunas personas y que no me pasa a mí. Constantemente generamos apegos, solo que se diferencian en que si eres consciente o no del mismo o si estas apegado con mayor o menor fuerza.

Imagen creada con canva.com

El apego emocional se presenta cuando nos identificamos con algo, normalmente externo a nosotros. Pueden ser ideas, cosas o personas.

El proceso de identificación consiste que te sientes bien con ello y por consiguiente lo quieres para ti y lo haces parte de tu vida hasta el punto de sentir que eres parte de ese algo, y sin eso, podrías estar perdido o incluso la sensación de que lo necesitas para seguir viviendo.

Lo segundo, es entender que el apego en sí mismo no es malo, nos permite relacionarnos y trabajar por el bienestar de otros, nos permite valorar y cuidar. Lo malo es tener una visión equivocada del apego y cómo manejarlo cuando la relación se pone complicada o cuando debes dejarlo ir.

En este artículo voy a proponer una forma para que identifiques las energías que se manifiestan, así podrás decidir si algo de aquí te puede servir para gestionar el apego. Esta forma de identificación está relacionada con el ciclo de escasez que se habló en otro post.

Lo que piensas

Cuando nos hemos identificado profundamente con algo o alguien y somos correspondidos, la vida fluye y la vemos con optimismo y alegría, pero cuando las cosas comienzan a salir mal o empiezas a ver que esto que te hacía feliz ahora no lo hace, y por el contrario, comienzas a ver como lo vas perdiendo o lo pierdes definitivamente, tus pensamientos pueden ser los siguientes:

  • ¿Porque esta persona se comporta de esta manera? ¿Acaso no sabe que yo espero mucho de ella o de él, acaso no sabe que lo amo o que la amo?
  • ¿Porque me pasa esto a mí? ¿Porque se fue?, ¿porque me lo robaron?
  • Ya no lo tengo, me duele y lo quiero devuelta.
  • Ya no voy a ser la misma persona, lo necesito o la necesito para vivir.
  • Tengo que hacer lo posible para volverlo a tener, no importa que debo hacer o que debo ceder…

Emociones que sientes

Las emociones son un reflejo de tus pensamientos. Las emociones graban la situación en tu cerebro y te pone alerta y en foco de los mismos. Cada vez que piensas en ello, la emoción vuelve a acompañarlos y siguen realimentándose generando un aumento en el estrés y la sensación de estar fuera de control. Normalmente, las emociones de un apego no correspondido son:

  • Desespero, intranquilidad, desanimo, miedo y frustración.

Acciones relacionadas

Las emociones hacen parte del cerebro primitivo y cuando estas son intensas generalmente se suprime el hipocampo, una sección relativamente nueva del cerebro humano que controla las emociones y permite el pensamiento reflexivo y lógico. Lo que sucede en otras palabras, es que dejas de reflexionar y evaluar la situación y comienzas a realizar acciones que normalmente no harías. Las acciones pueden ser:

  • Luchas o peleas por conseguir nuevamente lo que tenías.
  • Mendigas amor y te sometes a situaciones que bajan tu autoestima.
  • Aceptas condiciones en el cual relegas tu valor y felicidad al comportamiento de otra persona.

Consecuencias

Las consecuencias de esta situación van desde una sensación de tristeza hasta una depresión cuando los pensamientos y emociones se han sostenido durante mucho tiempo. Existe otro campo de estudio que se llama la biodescodificación de las emociones, este campo relaciona la emoción con dolores o padecimientos de ciertas partes del cuerpo. Entre las principales consecuencias tenemos:

  • Infelicidad, baja tu autoestima, vives disponible el 100% para resolver los caprichos de otra persona.
  • Sensación de que perdiste mucho tiempo esperando a que la situación cambiara y te quedaste estancado dejando pasar otras oportunidades para tu vida.
  • Aparecen enfermedades y tu cuerpo se hace más vulnerable a las mismas. Por ejemplo: si callas y no expresas tus sentimientos puedes generar problemas pulmonares; si vives con ira se puede reflejar en dolores de estómago o mala digestión. Otros casos peores de automaltrato, pueden favorecer las células cancerígenas y ni que decir del envejecimiento prematuro.

Si no se sana esta situación, se realimenta el sistema con pensamientos más negativos, con sensaciones de poco control y de sufrimiento, llevándonos a estados psicológicos graves.

Si algo de lo que se colocó antes te resuena, entonces el arte de aprender a soltar puede ser tu camino hacia la libertad emocional y mental.

Ideas Poderosas

Esta sección presento citas de grandes personajes que en un solo verso han podido guardar gran sabiduría del tema del apego.

«El mundo está lleno de sufrimiento. La raíz del sufrimiento es el apego a las cosas. La felicidad consiste precisamente en dejar caer el apego a todo cuanto nos rodea» – Buda Gautama

«Cuando quitas la obstrucción de los ojos lo que te queda es la vista. Cuando quitas la obstrucción de la mente, te queda la verdad. Cuando quitas la obstrucción del corazón, te queda el amor» Proverbio Chino.

«Si no aprendemos a soltar, si no dejamos ir, si el apego puede más que nosotros y nos quedamos ahí atados, pegados a esos sueños, fantasías e ilusiones, el dolor crecerá sin para y nuestra tristeza será la compañera de ruta» – Jorge Bucay

¿Qué es aprender a soltar?

Aprender a soltar implica liberarse conscientemente de los pensamientos, emociones, relaciones o situaciones que nos limitan o nos causan sufrimiento. Es un proceso de desapego que nos permite dejar ir lo que ya no nos sirve o lo que ya no aporta a tu crecimiento personal, abriéndonos así a nuevas posibilidades y experiencias en nuestras vidas.

Imagen creada con canva.com

Según el psicólogo Fernando Leiva debemos aprender a soltar de una forma adecuada. Es decir:

  • Hay que soltar con amor propio y con gratitud, en otras palabras centrándonos en nuestros aprendizajes y agradeciendo por las experiencias vividas.
  • También hay que soltar con respeto a la otra persona, decirle la verdad a tiempo, para que no lo pierda y tenga otra oportunidad. Quedarte callado es un acto egoísta.
  • El duelo después de soltar es necesario y se debe vivir, porque va a permitir que tu mente acepte la nueva realidad. No es adecuado que inicies una nueva relación si antes no te has dado el tiempo de sanar tu mente y emociones.

¿Qué tipo de cosas debemos aprender a soltar?

  1. Dejar ir el pasado: A menudo, nos aferramos a eventos pasados que nos causaron dolor o arrepentimiento. Aprender a soltar el pasado implica aceptarlo como una experiencia de la que podemos aprender, pero que no define nuestro presente ni nuestro futuro.
  2. Desapegarse de expectativas: Las expectativas no cumplidas pueden generar frustración y ansiedad. Al soltar nuestras expectativas sobre cómo deberían ser las cosas o cómo deberían comportarse los demás, nos liberamos del sufrimiento innecesario y abrimos espacio para aceptar la realidad tal como es.
  3. Dejar ir el control: Intentar controlar cada aspecto de nuestras vidas puede generar estrés y agotamiento. Aprender a soltar el control implica confiar en el proceso de la vida y aceptar que hay cosas que están más allá de nuestro control. Un error mayor es tratar de controlar a los demás, porque el buscar que otro se comporte y decida de una manera determinada, en esto de los apegos es la peor apuesta.
  4. Dejar ir las cosas y las personas: todo lo que usamos o nos relacionamos en este mundo es prestado, al final cuando morimos devolvemos todo, incluso nuestro cuerpo. Todas las cosas que conseguimos nos brindan bienestar, pero no debemos pensar que siempre estarán allí, así mismo, las personas que están a tu lado son transitorias, algunas se quedan más tiempo, otras son fugaces. El arte de dejar ir cosas y personas te libera y permite que otras nuevas cosas o personas complementen tu vida.
  5. Dejar ir Ideas y metas: Hay ideas y pensamientos que mantenemos en nuestra mente y todas nuestras emociones y acciones se alinean para hacerlas realidad. Si bien el proceso de vivir con consciencia y buscar la abundancia implica situar tu mente en ideas y propósitos que te hacen feliz, si estos deseos y objetivos no se cumplen o demoran mucho en hacerse realidad, tendemos a frustrarnos. Hay que establecer metas e ideales, hay que ejecutar el plan de acción para lograrlas, pero también hay que soltar el logro de las mismas mientras se disfruta el proceso o la vivencia o el camino que andamos, mientras soltamos la meta, si esta se da, excelente, sino, también excelente porque se disfrutó el camino. Si se dan las dos es un premio a tu disciplina y esfuerzo. En cualquier situación estas en desapego del resultado y te da tranquilidad.

Pasos para aprender a soltar

Aprender a soltar es un proceso de aprendizaje íntimamente relacionado con el crecimiento personal. No es solo seguir un conjunto de pasos, requiere que aprendas a reconocer tus pensamientos, emociones y miedos; requiere que busques en tu experiencia los vacíos que desencadenan tu necesidad de identificarte con algo o con alguien; requiere de un compromiso contigo mismo en encontrar la verdad y buscar la resiliencia para entender tus emociones y mediante la consciencia tomar las acciones que a futuro te permitirán tener la paz necesaria para dejar ir lo que ya no suma en tu vida. Sin embargo, doy unos pasos aquí que permiten entrar en el camino y orientan el proceso.

  1. Reconoce lo que necesitas soltar: Reflexiona sobre las áreas de tu vida en las que te sientes estancado o atrapado. Identifica los pensamientos, emociones o situaciones que te están causando malestar.
  2. Practica la aceptación: Acepta que el cambio es parte natural de la vida y que aferrarse al pasado o a expectativas poco realistas solo te hace daño. Reconoce que soltar no significa olvidar o ignorar, sino que aprendes a que esto no esta en tu control y simplemente dejas que fluya y suceda como debe suceder.
  3. Perdónate a ti mismo y a los demás: El perdón es una parte crucial del proceso de soltar. Perdónate a ti mismo por errores pasados y perdona a los demás por cualquier daño que te hayan causado. Esto no significa justificar el comportamiento, sino liberarte del resentimiento y la amargura. Si el proceso de perdón no lo puedes hacer personalmente, hazlo mentalmente y energéticamente.
  4. Practica el desapego: Aprende a observar tus pensamientos y emociones sin identificarte con ellos. Reconoce que no eres tus pensamientos ni tus emociones; son experiencias pasajeras que vienen y van. Parte de practicar el desapego con las personas es practicar el contacto cero en lo más posible, dependiendo de la situación particular. Sobre todo cuando debes alejarte de personas que te hacen daño. El soporte de tus amigos y familiares es importante en este proceso.
  5. Cultiva la gratitud: A medida que sueltas lo que ya no te sirve, enfócate en lo que tienes en este momento. Practica la gratitud por las bendiciones presentes en tu vida y por las oportunidades futuras que se te presentarán al abrir espacio en tu corazón y mente. Incluso aprende a dar gracias por las situaciones que viviste porque esto te ha llevado a practicar el soltar.

También podemos encontrar otros referentes que permiten gestionar el apego, como un artículo interesante en este blog las leyes del desapego:

  1. Trabajar en yo «Yo observador»: Esta ley invita a que analices críticamente tus creencias, tu narración de ti mismo, tu auto-concepto y del concepto de paz y felicidad.
  2. Viven en el Presente: Consiste en conectar con tu experiencia presente y saber que en ese momento pasa tu vida y que es el momento de sentir y decidir estar en paz.
  3. Adoptar una mentalidad No enjuiciadora: consiste en observar lo que sientes, lo que piensas y no enfocarte en las cosas negativas, solo dejarlas pasar porque es algo normal que tengas todo tipo de pensamientos. Deja de juzgarte por lo que debes ser o no eres.
  4. Acéptate y acepta lo que sucede a tu alrededor: Significa que pase lo que pase y cual sea tu situación las cosas pasan por algo y sean buenas o malas debemos entenderlas u dejar que sean.
  5. Hacer Mindfulness: es un conjunto de actividades y hábitos que te llevan a la introspección y la tranquilidad interna.

¿Qué referentes podemos utilizar para aprender y profundizar en el Apego y el Desapego?

Existen formas y estrategias probadas por expertos psicólogos y personal de la salud mental, incluso mentores que enseñan el desapego de cosas particulares, a los cuales puede leer sus libros o suscribirse a sus canales de redes sociales. En particular recomiendo con respecto al apego emocional a personas a los siguientes:

Libros:

Mentores o Coach:

Meditaciones y Videos de Youtube sobre el apego:

  1. Meditación: «La despedida». «El Desapego».»El fin del sufrimiento».
  2. Meditación para dejar ir, meditación para la renuncia.
  3. Suelta, fluye y avanza – Escuela de amor y superación personal.
  4. Como practicar el desapego para conseguir la felicidad – Desarrollo Personal
  5. Meditación guiada para calmar la mente – Ciencia del Saber (Juan José Palanca)

Ejemplos de «aprender a soltar» en la vida cotidiana:

  • Dejar ir una relación tóxica que te está haciendo daño.
  • Perdonarte a ti mismo por un error pasado y comprometerte a aprender de él en lugar de aferrarte a la culpa.
  • Dejar de preocuparte por cosas que están fuera de tu control y confiar en que las cosas se resolverán como deben ser.
  • Soltar la necesidad de tener siempre la razón en una discusión y estar abierto a diferentes puntos de vista.
  • Si hoy sientes que estas perdiendo algo, mañana te abrirá a recibir algo nuevo y posiblemente algo mejor, porque tendrás en conocimiento para saber elegir.

Finalmente

Aprender a soltar no es un proceso fácil ni rápido, pero puede ser profundamente transformador. Al liberarnos del peso del pasado, las expectativas y el control, nos abrimos a un nuevo sentido de libertad, paz interior y plenitud en nuestras vidas. Permítete soltar lo que ya no te sirve y da la bienvenida a la maravillosa aventura de vivir en el presente.

¿Qué estás dispuesto a soltar hoy para abrir espacio a lo que realmente importa en tu vida?

Gratitud y servicio en desapego para ayudar a encontrar la felicidad

Cuando comenzamos a practicar nuestras habilidades y conocimientos con un enfoque más espiritual y humano, nos damos cuenta que las metas son la cereza del pastel y el camino es lo que realmente vale vivir intensamente. Que nuestros derechos y deberes estan ligados al bienestar mío y de los demás.

Los niños intuitivamente son felices. Un niño se alegra por un juguete de plastico o por uno de oro; los niños aman intensamente a quienes los aman también, un niño vive cada momento con todas sus emociones como sino hubiese un mañana o como si no hubiese tenido una tristesa. Los niños aunque no entienden la maldad de las personas y la complejidad de las situaciones de los adultos, aceptan las mismas aunque su corazón sabe que las cosas tienen una solución más simple y es perdonar, aceptar, amar y vivir el aqui y el ahora.

Imagen de Jill Wellington en Pixabay 

Todos queremos vivir una vida llena de dicha y de experiencias maravillosas, pero en el camino nos encontramos que lo que se supone debería ser nuestra vida no pasa como la pensamos; las personas actuan de una forma que no debería ser (según nosotros mismos), las metas que buscamos a veces no se dan o simplemente no nos sentimos parte de algo y no encontramos el sentido de la vida.

Desde niños se siembran ideas en nuestra mente en forma de adiestramiento o alineamiento por parte de nuestros padres que nos enseñaron sus patrones de comportamiento, la escuela que enseña conocimiento más no sabiduría de vida y nuestra cultura y sociedad en la que vivimos, que establece reglas generales de forma de vivir. Este adiestramiento, aunque en la mayoría de los casos se hace con buenas intenciones, es lo que impide que tengamos las herramientas mentales y emocionales necesarias para afrontar los retos que nos impone la vida. La mayoria de las enseñanzas de vida estan basados en el temor y en la ecasez.

A medida que vamos creciendo se nos va inculcando que debes dejar de expresar tus emociones abiertamente reprimiéndolas porque no es lo que hacen los hombres o las mujeres, que debes competir con tus amigos o con tus hermanos para ser reconocido y aceptado como el mejor, que debes ser un niño bueno para que te amen y así, aprendemos a hacer las cosas por el interés de que te retornen recompensa y las triquiñuelas por eludir el castigo, dejas tu originalidad y felicidad expontánea, por el querer tener y poseer para ser feliz.

Más adelante te dicen que debes hacerte al paquete («six pack» según Alonso Fernandez) completo de la vida «exitosa»: estudiar mucho, trabajar duro, casarte, comprar casa y carro, tener hijos, trabajar más que los demás y más duro, competir más y ser el mejor para tener dinero, a veces sin importar a que o quienes dejes en tu camino. Tu vida se convierte en una carrera frenética por quitar del camino tus rivales, porque la meta y los recursos al parecer son escasos. Lo único que importan y merecen tu esfuerzo y atención son tus familiares cercanos, los demás que miren como sobreviven.

A pesar de comprometerte completamente con tus enseñanzas, a pesar de haber trabajdo intensamente por las metas y de hacer todo lo que supuestamente debías hacer para asegurar tu triunfo, y de que aunque has conseguido algunas de ellas, también te das cuneta de lo alejado que estas de ser plenamente feliz y peor aún, tus sentimientos respecto de la realidad son de impotencia y necesidad, porque esperabas todas las recompensas de tus sacrificios y por el contrario la vida te retorna situaciones frustrantes y a veces inalcanzables en otros aspectos.

Después de mucho tiempo de estar cultivando los mismos pensamientos de temor y escasez y al ver que esto no nos ha asegurado la felicidad prometida, a algunos los lleva a estados de depresión y de lucha interna por hacer que la vida tome el sentido que creemos debería ser.

Lo anterior, es lo que Don Miguel Ruiz denomina el Humo que construimos entre nosotros y la realidad (libro los cuatro acuerdos), el cual no nos deja ver quienes somos realmente.

En este punto hemos confundido el tener con la felicidad, la meta con la realización de vida, el amor y el egoísmo e idolatración propía con el servicio. Es necesario cambiar la forma de educar a nuestros niños, para que no pierdan la esencia divina con la que vienen al mundo.

Hoy en día con el acceso a la información y conocimiento a un clic, tenemos la posibilidad de conocer personas maravillosas con modelos de pensamiento elevado, que nos invitan a incorporar a nuestras estructuras mentales pensamiento de positivismo, abundancia y decisiones basadas en el amor.

Cuando comenzamos a practicar nuestras habilidades y conocimientos con un enfoque más espiritual y humano, nos damos cuenta que las metas son la cereza del pastel y el camino es lo que realmente vale vivir intensamente. Que nuestros derechos y deberes estan ligados al bienestar mío y de los demás.

Todos podemos obtener la vida que soñamos, porque lo único que necesitamos es aprender a entender y programar correctamente nuestro cerebro, consecuentemente las decisiones que tomamos y lo que permitirmos sentir y sembrar en nuestra mente. Parte de lo que podemos sembrar son las ideas y hábitos de abundancia.

Entre las ideas y hábitos más importantes que podemos prácticar estan dos fundamentales: el agradecimiento y el servicio; ambos son complementarios y base para acercarnos al sentimiento de felicidad.

El Agradecimiento

Ser agradecido por lo que tienes y recibes, te lleva a una emoción de completitud y paz. No es cuestión de resignación, es cuestión de la emoción que te produce saber que recibes algo y que lo disfrutas, mientras estas en camito a tus metas. Es saber que mereces lo que recibes y que el universo te pone a disposición para que disfutes de su abundancia.

Ser agradecido es algo que se puede practicar en cualquier momento, por ejemplo cuando te dispones a comer y agradeces por todos los seres que hicieron posible esa comida, desde las plantas, animales a consumir, hasta las personas que cosecharon y prepararon la misma, todo eso se puso en movimiento para alimentarte en ese momento. También podemos agradecer las personas que tienes a tu lado y te aman ya que es un regalo de la vida; tu casa que te protege sea propia o no, tu cuerpo que funciona todo el tiempo desintoxicándote y luchando contra el medio sin que nosotros nos demos cuenta. Hay tantas cosa por agrader que esta acción debería ser algo que practiquemos en todo momento.

Incluso hay que agradecer a las personas y situaciones que te han sacado de tu zona de confort y con las cuales has tenido inconvenientes, ya que ellos son espejos que han venido a ti para enseñarte a vivir la vida y para que evoluciones.

El servicio

Te permite poner tus dones en acción. Permite devolver al universo y a otros lo que haz recibido. Pone en movimiento la energía de amor y abundancia que volvera a ti a veces mutiplicada.

El servicio es un acto normalmente desinteresado, de hacer las cosas bien y con calidad. El servicio cuando esta unido a tus dones y trabajo, deja de tener un costo y se convierte en algo que disfrutas hacer, por tanto, las horas que gastes y lo que inviertas en el mismo están cubiertos por lo que tu mismo disfrutas haciéndolo.

El servicio bien hecho representará el valor que tu devuelves a la sociedad que te dió ese plato de comita, ese techo y los demás servicios que te llegan para tu bienestar. Por tanto, si elevas el valor que tu mismo das a los demás, lo que normalmente obtendrás será servicios de mayor valor y calidad para ti mismo.

La forma de agradecer y servir se hace mediante el desapego

Se debe tener en cuenta que el agradecimiento y el servicio se deben practicar en desapego, es decir, lo que acumulas o tienes es para tu disfrute, pero no es algo que no te llevas contigo, es prestado y después volverá al unievrso a servir a otros.

Cuando das no lo haces esperando reciprocidad o algo a cambio, lo haces sin importar el resultado final, ya que los otros práctican su libre albedrío de como recibirlo. El desapego hace que no generes expectativas de lo que tienes y de lo que esperás suceda, por lo tanto, no sufres posteriormente si ese algo se va o no se materializa lo que esperas, solo dejas fluír la vida y el universo en su perfección.